Acupuntura urbana: exposición temporal

M.N.U. Arq. Víctor Manuel Mendoza García

Ante el arduo trabajo que el Taller de Restauración de la Fundación Alfredo Harp Helú realiza para recuperar el patrimonio edificado de Santo Domingo Tehuantepec, la Casa de la Ciudad buscó sumarse a esta recuperación. Durante el año 2019, se mantuvieron reuniones con directivos de la Universidad La Salle Oaxaca para buscar la manera, y en colaboración, de generar un proyecto que potenciara desde distintos ámbitos al municipio de Tehuantepec.

Después de las reuniones, se acordó que alumnos de la licenciatura en arquitectura trabajarían en conjunto con los arquitectos de la Casa de la Ciudad para realizar un trabajo colaborativo que generara una propuesta urbana para detonar social, ambiental y económicamente la ciudad, preservando y conservando su cultura. El trabajo fue planeado para que, durante un semestre, los alumnos pudieran proponer algo factible.

Para la realización de las propuestas, se desarrolló un análisis histórico y contemporáneo de Santo Domingo Tehuantepec con el fin de rescatar la identidad de la comunidad y que se mantuviera un enfoque sustentable. Las propuestas comprenden una intervención en un circuito que conecta todas aquellas zonas que fueron las más afectadas por los fenómenos sismológicos del 7 y 19 de septiembre del 2017.

A lo largo de este circuito, los estudiantes propusieron distintos proyectos de acupuntura urbana que sanaran determinadas zonas a través de inmuebles, parques, jardines o andadores peatonales. Todas las intervenciones que se desarrollaron buscan respetar y recuperar la identidad de la región mediante el uso de patrones arquitectónicos, generando una propuesta integrada y no invasiva.

El trabajo concluyó con un plan maestro y una serie de 18 proyectos de los cuales 7 fueron elegidos para generar una exposición que narrara el trabajo realizado, así como las opciones para mejorar la calidad de vida de los tehuanos. Dentro de los proyectos podemos mencionar los siguientes:

  • Andador luciérnaga: Un proyecto que analizó y conservó los patrones urbanos de la calle Juárez, mejorando el mobiliario urbano para brindar confort y seguridad mediante un juego de luces.
  • Plaza Cinema Este proyecto planteó la transformación de un estacionamiento en plaza pública que ofreciera la posibilidad de tener un cine al aire libre. El proyecto no obstruye la circulación vehicular.
  • Mercado Nanixhe. Esta propuesta busca remodelar el mercado que se encuentra en la calle Dr. Toledo Morales frente al atrio del exconvento de Santo Domingo. Busca la reconfiguración espacial del actual mercado integrando el atrio del exconvento con el mercado a través de la calle Dr. Toledo.
  • Mirador ferrocarril. Este proyecto muestra cómo un remanente urbano que se percibe como inseguro, puede transformarse reutilizando la infraestructura que aparentemente no sirve. En este caso los alumnos plantearon la recuperación de las columnas que soportan la carretera transísmica para soportar cuatro miradores que permiten apreciar la ciudad.
  • Atrio San Jacinto. Esta propuesta se generó para reintegrar el atrio de la iglesia de San Jacinto que a su vez mejora la cubierta utilizando patrones arquitectónicos como las cubiertas a dos aguas.
  • Museo Taller – Casa del Balcón. Consta de un proyecto que reutiliza un inmueble icónico como la “Casa del Balcón” ubicada en la calle Zaragoza, otorgándole un uso cultural.
  • Tianguis Sandunga. Es un proyecto ubicado al sur de la calle Juárez colindando con el río, que pretende ocupar un terreno baldío para generar un tianguis tradicional de temporal que ofrezca servicio al sur de la ciudad.

Finalmente, el jueves 9 de enero del 2020, en Casa Guietiqui, en Santo Domingo Tehuantepec, se montó la exposición “Recuperando Tehuantepec la cual muestra precisamente los resultados de este trabajo. Invitamos a recorrer esta interesante exposición.

Agradecemos a la Universidad La Salle Oaxaca A.C. por el apoyo brindado para llevar a cabo este trabajo colaborativo; al Arq. Fernando Vargas, titular de la materia de Taller de Proyectos VII; a la Arq. Alma Verónica Ignacio, coordinadora de la Licenciatura en Arquitectura; al Ing. Adrián Villanueva, director de la Escuela de Ingenierías y Arquitectura; y una felicitación por su excelente labor a todos los alumnos del séptimo semestre de la Licenciatura en Arquitectura.

Ciudades incluyentes y derecho a la misma

Mtro. Alejandro Hurtado Farfán

La percepción del ambiente es algo tan diferente para cada ser humano, dentro tenemos una serie de características que van desde lo económico, social, familiar, todas las experiencias vividas desde nuestra niñez. Tan pasivas o alocadas como una obra de Peter Kogler en las habitaciones del vértigo. Percibir el ambiente en las ciudades es toda una experiencia plena de gozos y sin sabores. Pero al final lo tenemos que hacer es obligatorio.

Una ciudad mal diseñada es excluyente, el espacio público y la arquitectura deben ser pensados para todos, no tenemos que pensar en espacios “especiales”.

“Igualdad y equidad son términos muy cercanos. Tanto que muchas veces se usan indistintamente. No obstante, este uso es incorrecto. Igualdad hace referencia al trato o las condiciones iguales para todos. La igualdad se trata de pedir o dar exactamente lo mismo a todas las personas, sean o no iguales. Esto muchas veces genera situaciones injustas para alguna de las partes involucradas. La equidad, por otra parte, busca que exista justicia dentro de la igualdad, por decirlo así. Por ejemplo, si se implementa la igualdad entre todos los componentes de una sociedad se estaría hablando de una sociedad injusta. Esto debido a que no se estarían tomando en cuenta las diferentes capacidades de cada uno de sus miembros. La equidad, por lo tanto, supone un trato desigual entre desiguales que garantice condiciones más justas para todos.”

La ciudad inclusiva promueve el crecimiento con equidad. En la ciudad inclusiva todos sus habitantes, independientemente de sus posibilidades económicas, género, raza, etnia o religión, se encuentran habilitados y facultados para aprovechar plenamente las oportunidades sociales, económicas y políticas que dicha urbe ofrece. La ciudad inclusiva garantiza, de una forma u otra, el derecho a la ciudad. Este derecho es interdependiente de todos los derechos reconocidos y concebidos integralmente, y por lo tanto incluye todos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, que ya están reglamentados en los tratados internacionales de derechos humanos. El derecho a la ciudad no es un derecho más; es la materialización en el espacio urbano de los derechos existentes. Es, como sugiere David Harvey, uno de los teóricos más reconocidos en este campo, una especie de “Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Ciudad”.

Racismo e ignorancia, son puntos medulares en la exclusión y discriminación, así mismo tenemos grupos vulnerables muy marcados que pareciera no tienen el derecho a la ciudad:

  • Discapacitados motrices y sensoriales
  • Comunidad LGTB
  • Adultos mayores
  • Gente en situación de calle
  • Comunidad indígena
  • Comunidad migrante

En el tema del racismo y la ignorancia en muchas ciudades latinoamericanas se hace presente, incluso con un tema de doble moral donde el visitante o migrante extranjero tiene una aceptación diferente dependiendo su nacionalidad, no es el mismo trato para un europeo que para un centro americano.

Somos muy ricos culturalmente con nuestros pueblos originales, pero la ola de complejos e ignorancia por ciertos grupos en las ciudades hacen de ellos comunidades vulnerables que no tienen el mismo derecho a la ciudad.

Uno de los principales problemas de los malos servicios públicos que tenemos, transporte, espacio público, y servicios en general, es el fenómeno de la no participación y exigencia de espacios de calidad. Es la domesticación, somos parte de una sociedad domesticada, donde la apatía es parte central del actuar de muchos ciudadanos. Los procesos de territorialización se dan en gran medida por esta actitud, las transformaciones urbanas son necesarias, pero de nosotros depende si ser espectadores de quien toma las decisiones, o involucrarnos y ser parte de los cambios para apropiarnos e integrarnos a los nuevos proyectos de estos espacios, sean nuevos, transformados, públicos o público – privados, donde exista un máximo de libertad acotada por normas elementales de convivencia.

La inclusión no llega sola se realiza y mantiene, los fenómenos de socialización están cambiando las nuevas tecnologías están construyendo una etapa diferente de comunicación, las redes sociales y el uso de dispositivos electrónicos y el cambio de paradigma social dentro de las familias están provocando que dicho cambio no sea del todo positivo. Ciertamente el fenómeno económico también es un detonador de desigualdad y equidad, la urbanización del territorio presenta calidad diferente en el mobiliario y equipamiento dependiendo la economía local de cada uno de estos asentamientos.

Una de las claves son Futuro y participación, y como dice Italo Rota:

Cada proyecto legado entre otras cosas a la energía toca el tema del futuro colectivo e individual de manera fuerte y obsesiva, caracterizando las protestas contra proyectos que se teme puedan tener efectos negativos en el territorio en el cual se realizarán, por ejemplo, las centrales eléctricas y similares. 

Proyectos complejos con muchas implicaciones que los ciudadanos comunes no alcanzan a comprender e individuar como elementos de interferencia en la estrecha relación entre lugar y futuro. Muy seguido los ciudadanos reconocen estos proyectos como necesarios, que pueden ser posibles, pero contemporáneamente no los aceptan en el propio territorio a causa de las eventuales contra indicaciones en el cambio sobre el ambiente local. La innovación, estar en grado de sugerir modelos de desarrollo adecuados a los temas de las diversas exigencias humanas y naturales en los cuales se tendrá que profundizar. De esta manera lograr ciudades incluyentes nos deben llevar a superarnos día a día, pero hablamos solo del diseño de proyectos urbanos incluyentes, ante todo tener una sociedad participativa, equitativa que comprenda y entienda que el bien colectivo esta primero que el individual.

Ir al cine

Josué Salvador Vásquez Arellanes

Creíamos que perdíamos el tiempo, y sin embargo el cine y las idas al ídem son para mi generación, el único nexo, la memoria común, la división de clases y la fuente de ilustración más poderosa que tuvimos.

– Jorge Ibargüengoitia

Ir al cine fue una charla que tuvo lugar el jueves 4 de abril en el marco del primer Foro Cinematográfico organizado por la Casa de la Ciudad, con el fin de vincular el cinecon la Arquitectura desde diversos puntos de vista. Uno de ellos fue abordarlo como espacio público y un ente urbano que va de la mano de los espectadores y claro, de las y los ciudadanos.

Para tal fin se expusieron algunos de los tópicos del libro Ir al cine: antropología de los públicos, la ciudad y las pantallas, de la investigadora Ana Rosas Mantecón, editado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y que en sus 313 páginas, expone cómo se ha modificado nuestra manera de ver del películas no sólo a partir de los avances tecnológicos, sino de las distintas formas en que habitamos el espacio urbano y que compartimos con los demás; todo en por lo menos un siglo de existencia del cine. Y es que hoy en día ¿qué es un cinéfilo? ¿El que va a la sala de cine o el que ve en el transporte público una película en su celular?

La Época de Oro del cine mexicano no sólo fue el boom de las películas nacionales, sino también el de un público muy diverso, donde ir al cine estaba en el cotidiano de los urbanitas, tanto que las salas de cine de la Ciudad de México son ya legendarias por su arquitectura como por el número de espectadores que llegaban a albergar, quienes al estar sentados los unos con los otros, muchas veces desconocidos, tuvieron que aprender a tolerar la diversidad. Catedrales de exhibición cinematográfica que hicieron del espacio público lugares laicos donde se veían películas  de manera cuasi religiosa, haciendo de la experiencia del cine una nueva sacralidad, y de la que sobrevive no sólo una memoria gráfica (folletos, carteles, revistas, fotografías), sino también un peso simbólico en la memoria individual y colectiva de quienes alguna vez hicieron fila, esperaron en el lobby y se sentaron en alguna luneta o palco de aquellos cines. 

Todas y todos tenemos una historia personal a través del cine, es una de las maneras en las que nos relacionamos con los otros y con la ciudad. Y no es que Netflix sea el enemigo del cine, sólo vino a reconfigurar la dinámica del público con la manera de acceder a las películas, algo que viene sucediendo desde la aparición de la TV en los 70´s, con el video en los 80´s y hoy en día con el internet y las plataformas digitales. Así que no hay una forma purista de ver cine, sino más bien el cinéfilo del siglo XXI tiene la posibilidad de convertirse en lo que yo llamo un Cinéfago(a): un consumidor omnívoro de contenidos audiovisuales nutrido por una dieta que conlleva poder ver películas en salas de cine comercial o circuitos alternos, cineclubs (algunos instalados en espacios culturales y otros más underground), en DVDs (originales o clones), en plataformas digitales (de cobro o gratuitas), etcétera; ya sea en pantallas grandes o no tan grandes como las de la TV o de cualquier otros dispositivo.

México ocupa el 4º lugar mundial en infraestructura de exhibición  y mercado cinematográfico, sin embrago los complejos de multisalas están concentrados en las capitales de los estados o centros comerciales, lo que da como resultado que sólo el 30% de la población en México tenga acceso a una sala de cine, o que se tengan que desplazar invirtiendo lapsos de tiempo y espacio largos (90% de los municipios del país no cuenta con un cine); lo que a su vez plantea el tema de la piratería ya no como un asunto de moral, sino como una forma de acceso a contenidos ante una exhibición cinematográfica casi exclusiva para un reducido sector de la población.

No es de extrañarse que el ir al cine se haya convertido así pues, en una actividad de consumo, una experiencia articulada a lo mercantil que implica no sólo ir a ver una película, sino comprar un combo (porque nos han vendido la idea que sin palomitas el cine no sabe), dar un paseo por la plaza comercial y quien sabe aprovechar alguna oferta que nos encontremos, salir de la función e ir a tomar algo, o de paso hacer el súper. Tampoco es que se tenga que ver de forma negativa o despectiva que los cines estén instalados en las plazas comerciales, pues al final de cuentas el centro comercial se vuelve un espacio público de calidad, seguro y de convivencia que quizá colonias o barrios periféricos no tienen.

Por fortuna en México, y Oaxaca,  hay una expansión de festivales de cine y cineclubs en donde los que mayormente están involucrados son los jóvenes, procurando la posibilidad de ver cine en pueblos, rancherías y otras lugares como cocheras, bibliotecas, escuelas, casas (hay un cineclub en la cd. de Oaxaca que proyecta en una carpintería: La Pantalla Diabólica) y demás espacios que retan el control sistemático de la industria de la exhibición acaparada por nuestro vecino EU (tan ceca de Hollywood y tan lejos de Dios); a veces con mucho esfuerzo y dificultades por lo que deben ser objeto de políticas públicas que garanticen la exhibición diversificada social y geográficamente, y que al ir a un múltiplex no esté la misma película en casi todas las salas, sino que haya un acceso a la cinematografía nacional que hoy en día produce más películas que la Época de Oro. No hay un divorcio entre el cine mexicano y su público sino el cine mexicano y sus exhibidores, pues el cine mexicano es diverso y aprendemos un poco más de nuestra diversidad viendo más cine mexicano; y por ende, las políticas públicas tendrían que abarcar productos audiovisuales y plataformas, no sólo el fenómeno cinematográfico.

Ana Rosas Mantecón menciona la Pedagogía de la alteridad: espacio donde aprendemos a estar con otros, aunado a tener que ver películas como parte del currículum escolar para aprender cine y a disfrutarlo viéndolo, y de paso conocer otras narrativas, otras realidades, otras historias. Hay que dar la batalla por las salas de cine emergentes e independientes (como OaxacaCine), aunque el campo de batalla se haya complejizado así como el campo del placer; aprender a negociar mejores condiciones para la exhibición cinematografía no sólo de lugar sino de contenido, pues al final de cuentas el cine también es un catalizador y formador de imaginarios, de identidad. Eso sin olvidar los derechos cinematográficos de las personas que no caminan o se desplazan de otra manera, la necesidad de rampas o accesos; o pensar en personas con deficiencia visual poder disfrutar de este derecho cultural.

Dar la batalla por el cine es no pensarlo sólo como como una forma de entretenimiento, que lo es, sino como una forma de sociabilidad donde está su potencial, para pensar las políticas públicas y también urbanas que apuesten por las salas de cine y espacios de exhibición como una forma de restaurar el tejido social, tan herido hoy en día, apostando por la convivencia y ejercer la urbanidad, estar juntos, aprender a estar juntos, y pensar el ir al cine como un derecho, un derecho de acceso a la cultura por el que vale la pena pelear.

Josué Cinéfago: El que tiene el hábito de comer y devorar cine.

Foro ‘Cuerpo y Alma. Reconstruyendo el Istmo de Tehuantepec’

M.N.U. Víctor M. Mendoza García

Durante los días 28, 29 y 30 de noviembre se realizaron un conjunto de actividades enmarcadas en la exposición “Del temblor al arte”. Durante estas fechas se realizaron dos charlas, dos conferencias y un taller. Mediante el trabajo colaborativo entre el Laboratorio de Sistemas Constructivos Tradicionales de la UNAM, el colectivo URBARTE y la Casa de la Ciudad; se llevaron a cabo este conjunto de actividades denominado: Foro ‘Cuerpo y Alma. Reconstruyendo el Istmo de Tehuantepec’.

El objetivo de este foro fue demostrar la importancia que tiene para la sustentabilidad, la conservación del patrimonio material e inmaterial. El 7 y 19 de septiembre ocurrieron dos fenómenos naturales que serán recordados como dos de las catástrofes más devastadoras de nuestro país y del estado de Oaxaca. El alcance de estos fenómenos fue más allá del patrimonio tangible, pues se creó una grieta en la inteligencia emocional de todos aquellos que, con horror e impotencia, observaban cómo el patrimonio de una comunidad era destruido y reducido a escombros; patrimonio que forma parte de su identidad, sus tradiciones y sus costumbres.

A través de una secuencia de dos charlas y dos conferencias se demostró al público porqué es importante, desde la sustentabilidad, conservar los sistemas constructivos tradicionales y cómo el arte puede influir en la recuperación y conservación de las manifestaciones culturales de una comunidad.

El jueves 28 de noviembre se abordó cómo el trauma urbano puede funcionar como un elemento de oportunidad, en el que Antonio Moya-Latorre (colectivo URBARTE) lo llevó hacia un enfoque artístico. Este mismo día los responsables del Laboratorio de Sistemas Constructivos Tradicionales, María de los Ángeles Viscarra y Francisco Hernández, impartieron la conferencia magistral “Rescatando saberes en la arquitectura tradicional” abordando el tema de los materiales y procesos de reconstrucción; culminando así la jornada y tomando en cuenta el aspecto físico, como emocional.

El viernes 29 de noviembre se comenzó la jornada con una charla relacionada a los saberes ancestrales de la construcción, tomando como ejemplo la casa IKOOTS, donde de manera amena e incentivando la participación del público; el Laboratorio de Sistemas Constructivos Tradicionales pone esta “jícara” de conocimientos, como ellos llaman a la casa prototipo, al alcance de la audiencia. Para finalizar con la jornada del día, el colectivo URBARTE explicó en qué parte la cultura y el urbanismo confluyen para entender la importancia de este concepto.

Finalmente, el sábado 30 de noviembre, el foro concluyó con un taller realizado en conjunto entre las tres instituciones, denominado: “Cuerpo y alma: técnicas para reconstruir el Istmo de Tehuantepec física y espiritualmente”. Es así como la suma de conocimientos, con la participación del público, permitió que esta jornada mostrara la importancia de tomar en cuenta no solo el aspecto tangible de la reconstrucción, sino también, el aspecto “espiritual” en términos de sensibilización hacia la comunidad y sus distintas manifestaciones artísticas. 

Reactivación de la calle Berriozabal

M.N.U. Víctor M. Mendoza García

La recuperación del patrimonio arquitectónico es parte fundamental del trabajo en la Casa de la Ciudad, pues esto se verá reflejado en el mejoramiento de la imagen urbana y la conservación de la historia de nuestras comunidades. En el municipio de Oaxaca de Juárez se cuenta con un vasto patrimonio físico, sin embargo, no todo se encuentra en perfectas condiciones, pues una parte de éste está en proceso de deterioro debido al abandono que ha sufrido o la imposibilidad de mantenerlo en condiciones adecuadas. 

Muchos de los factores que afectan el patrimonio son el abandono de los inmuebles hasta su pérdida casi total y la falta de mantenimiento a la infraestructura, lo que nos lleva a un abandono de la zona, por ende, inseguridad por falta de actividades humanas. Si a lo anterior sumamos la saturación de estacionamientos en la vía pública, podemos tener zonas abandonadas que favorecen los actos delictivos, pues se vuelven zonas poco transitadas y con poca visibilidad. 

La calle de Berriozabal es un claro ejemplo de esto, aunque algunos negocios funcionan como verdaderos fuertes para evitar procesos vandálicos, no es suficiente; pues micro-zonas como el cruce con la calle de Reforma, ya se encuentran afectadas con manifestaciones visuales que degradan la imagen urbana; pues existen grafitis y otros elementos gráficos que bien pueden diferenciarse de una expresión de arte urbano. 

Por lo anterior proponemos generar una intervención que cuente con las siguientes acciones de mitigación: 

  1. Transformación de la calle a una de tránsito lento, utilizando el nivel “0” en la banqueta. El objetivo es propiciar una movilidad segura.
  2. Generación de nodos de concentración de gente mediante los espacios públicos, en algunas zonas de la fachada del Jardín Etnobotánico, de tal forma que proporcione más ojos a la calle (liberando de obstáculos visuales). 
  3. Restauración del inmueble ubicado en Berriozabal, esquina Reforma; proponiendo un nuevo uso adaptativo del mismo. De esta manera buscamos complementar la cantidad de usos que tiene la calle. Si bien existe el uso comercial, recreacional y habitacional, es más factible que el espacio esté ocupado las 24 hrs del día.
  4. Redefinición de cajones de estacionamiento, limitando el mismo en la acera sur de la calle, con esto evitaremos obstáculos visuales que den pauta a puntos ciegos que se vuelvan inseguros.
  5. Intervenir los cruces con la calle de Reforma y Av. Juárez para brindar seguridad vial en la calle.
  6. Generar una conexión franca entre el andador peatonal de Macedonio Alcalá y el parque El Llano.

Con lo anterior consideramos que podemos empezar a conectar diferentes puntos de la ciudad de Oaxaca, recuperando y mejorando el patrimonio físico mediante una ciudad vivificante e interconectada con todas sus áreas verdes y espacios públicos. 

Concluimos mencionando que el mantenimiento de un sitio no es suficiente para evitar que existan procesos negativos en la calle, pues en el caso de la calle Berriozabal, se puede limpiar la cantera eliminando la pintura; pero si no existe una intervención integral que tome en cuenta generar actividades, incentivando la movilidad segura, la reutilización de inmuebles abandonados y la dotación de ojos a la calle, los actos de vandalismo en las calles seguirán sucediendo. Si deseas conocer más acerca del proyecto de la calle Berriozabal, acércate al Observatorio Urbano de la Casa de la Ciudad.

Segundo Encuentro de Escuelas de Arquitectura 2019

M.N.U. Víctor M. Mendoza García

Ante la primicia de atender problemas reales de nuestra ciudad, en la semana del 2 al 7 de septiembre, la Casa de la Ciudad en conjunto con 7 universidades oaxaqueñas (Centro Universitario Casandoo, Universidad Mesoamericana, Universidad Regional del Sureste, Universidad La Salle Oaxaca, Universidad del Mundo Maya, Facultad de Arquitectura 5 de mayo de la UABJO y la Facultad de Arquitectura C.U. de la UABJO) celebraron el Segundo Encuentro de Escuelas de Arquitectura. Con un total aproximado de más de 120 alumnos, se llevaron a cabo 7 ponencias magistrales y 2 talleres en las diferentes sedes, buscando así nutrir los conocimientos de los participantes en temas urbanos y arquitectónicos que les permitieran generar intervenciones puntuales que influyeran de manera positiva en la dinámica urbana de una zona de la ciudad de Oaxaca.

Para la realización de este encuentro se convocó a distintos expertos en temas urbanos (ambientales, sociales, culturales, arquitectónicos y económicos) dentro de los cuales se encontraban el Arq. Adrián F. Labastida Salgado, la Mtra. Clara Vadillo Quesada, la Dra. Luz Cecilia Rodríguez Sánchez, el Arq. Jaime F. Irigoyen Castillo, el Arq. Ernesto Natarén de la Rosa, el Arq. Miguel Mendoza Medina y el Arq. César A. Hurtado Farfán.

Sin perder de vista que el objetivo primordial del encuentro fue acercar a los estudiantes a problemáticas reales y asimismo desarrollar en la juventud oaxaqueña la capacidad de proponer proyectos urbano-arquitectónicos factibles que mejoren la condición y calidad de vida en la ciudad de Oaxaca, se eligió para trabajar el tema “Acupuntura Urbana”y el sitio de intervención fue la colonia Morelos sobre la calzada del panteón y las inmediaciones del panteón general.

Fue así como durante 6 días completos, los alumnos participantes se dedicaron a buscar una solución urbana y arquitectónica que como menciona Eugenia de Antonio Ramírez, permitiera recuperar la energía de este punto enfermo y cansado de la ciudad por medio de un simple pinchazo revitalizándolo junto con su área que hay alrededor.

Finalmente, y después de una repentina de 24 horas se presentaron, en esta ocasión en la Universidad la Salle Oaxaca, los resultados de las propuestas realizadas. El equipo ganador fue “Andador Rosario”, su propuesta consistió en recuperar la vialidad subutilizada y transformarla en un andador peatonal, generando 3 espacios públicos: uno sobre la Calzada Lázaro Cárdenas, otro en la calle del Refugio y otro en la vialidad Camino a Ixcotel. La idea fue recuperar espacios subutilizados y que se integraran peatonalmente y conectaran de manera segura al peatón con cruces pompeyanos. Este equipo tomó en cuenta aspectos de identidad ciudadana, pues consideraron de suma importancia la recuperación y reintegración de la capilla vecinal al proyecto.

Surgimiento del proyecto “Corredor Biocultural”

M.N.U. Víctor M. Mendoza García y Lic. Sandra C. Fernández Cruz

Ante la inminente construcción de infraestructura ciclista y peatonal que se espera se dé en los próximos años en la Ciudad de Oaxaca, surge por iniciativa de Casa de la Ciudad y con la colaboración de “Oaxaca por la Movilidad” el “Corredor Biocultural”, un proyecto de urbanismo táctico para impulsar obras de movilidad activa, que no implicaran una fuerte inversión de dinero y que permitiera perfeccionarse. Esperando que al final el corredor socializara una ruta pertinente y la necesidad de compartir la calle.

Uno de los principales objetivos fue distribuir equitativamente el espacio público en la calle mediante la inserción de una ciclovía metropolitana experimental que conectara puntos específicos con alto valor biológico, ecológico y cultural entre Santa Lucía del Camino y Oaxaca de Juárez. La ruta trazada comprendía 9.6 km desde el Archivo General del Estado de Oaxaca, hasta el Museo Infantil de Oaxaca en un circuito que conectaba la Casa de la Ciudad, el Centro Cultural San Pablo, museos, mercados, escuelas, parques y edificios con valor patrimonial.

De esta forma, iniciaron dos meses de trabajo de socialización del proyecto a través de la iniciativa “Oaxaca por la Movilidad” y que incluyeron diversas actividades como puntos de sensibilización en la vía pública, rodadas ciclistas, tequios, reforestación del camellón de la carretera internacional; actividades pedagógicas en espacios deportivos, artísticos y culturales; talleres de primeros auxilios, exhibiciones deportivas, ejercicios de apropiación y embellecimiento del espacio público a través del arte; y charlas sobre el uso de la bicicleta.

Ya iniciada la socialización del Corredor Biocultural, el gobierno del Estado de Oaxaca, a través de la Secretaría de Movilidad, se acercó a Casa de la Ciudad, a quienes integran “Oaxaca por la Movilidad”, y a distintos activistas y colectivos que promueven el uso de la bicicleta como un modo de transporte; con la intención de iniciar la implementación de una ciclovía en el mes de julio con motivo de la Guelaguetza. Después de los consensos se determinó que la ruta del corredor biocultural resultaba ser una propuesta adecuada para ser utilizada en la Ciclovía Feria Guelaguetza, para lo cual el gobierno del Estado de Oaxaca dio inicio a sus trabajos de pintura de un ciclocarril.

Es así como después del trabajo entre la sociedad civil organizada y gobierno, el sábado 20 de julio se inaugura formalmente el ciclocarril que alberga al proyecto metropolitano del “Corredor Biocultural”. De esta forma,  cumplió su objetivo: Ahora existe una ciclovía perfectible y que no ha abandonado su característica de urbanismo táctico; con posibilidad de cambiar de tipología, que conecta distintos puntos de la ciudad y que no es una ocurrencia pues la ruta tiene puntos de origen y destino desde el Centro de Convenciones, hasta la Antigua Estación del Ferrocarril.

La intención del corredor fue adelantarnos a la construcción de ciclovías, generando socialización mediante su periódica realización e incentivando la convivencia armónica en la calle entre ciclistas, peatones y vehículos de motor. Este no es el final del proyecto, sino el inicio, ya que al ser perfectible se inicia una etapa de mejora, lo que implica la continuidad de las rodadas, así como la observación continua del uso que se le está dando a la calle.  Es así como la Fundación Alfredo Harp Helú seguirá trabajando en pro de una movilidad sustentable y una ciudad más humana.

Rutas Ciclistas

M.N.U. Víctor M. Mendoza García

En 2017 La Casa de la Ciudad comenzó un anteproyecto de movilidad no motorizada que comprendía la elaboración de una propuesta de ciclovías en la Zona Metropolitana de Oaxaca, la cual fue desarrollada por el equipo de la Casa de la Ciudad, el cual está integrado por arquitectos y urbanistas con un enfoque totalmente técnico. Este proyecto fue denominado “Plan Maestro de Ciclovías de la Casa de la Ciudad”.

Al ser una propuesta desarrollada técnicamente, no contemplaba la participación de los principales usuarios de la bicicleta. Fue, entonces, necesario socializar el plan y desarrollar un proceso de participación ciudadana; es por ello que en el año 2018, con el fin de integrar a los usuarios en el proceso de elaboración de ciclovías para la Zona Metropolitana de Oaxaca, se llevaron a cabo talleres de participación convocando a ciclistas de los Valles Centrales para generar un diagnóstico y diseño de rutas ciclistas. Para ello se realizaron cuatro talleres por cada uno de los valles: Tlacolula, Etla, Zaachila y Centro. De estos talleres surgió la propuesta denominada “Propuesta de Rutas Ciclistas de los Talleres de Diseño y Diagnóstico Participativo”.

De estos ejercicios de participación ciudadana, surgió un equipo de ciudadanos comprometidos con generar programas y campañas que actualmente contribuyen activamente en proyectos que buscan mejorar la movilidad en Oaxaca, el grupo se denomina “Oaxaca por la Movilidad”. Entre todos los integrantes de esta iniciativa y la Casa de la Ciudad se decidió seguir trabajando en el proyecto de ciclovías metropolitanas para enriquecerlo más; por lo que en el mismo 2018 se decidió generar una herramienta que pudiera recopilar más información de la que ya se cuenta, surge entonces el “Taller Abierto de Participación Ciudadana” para diseño de rutas ciclistas en la Zona Metropolitana.

El Taller Abierto de Participación Ciudadana recopiló durante un año la información de todos aquellos usuarios que llegaban a la Casa de la Ciudad y decidían trazar una ruta ciclista. Consistía en un mapa en gran formato que recibía propuestas de rutas de ciclovías. De los resultados obtenidos, surgió el mapa denominado “Propuesta de Taller Abierto de Ciclovías”.

Finalmente, a principios de este 2019, se tuvo un acercamiento con la asociación Mundo Ceiba A.C., debido a que esta asociación había desarrollado ya rutas de ciclovías en la Zona Metropolitana de Oaxaca y se consideró importante estudiar su propuesta para integrarla a las  ya generadas. Es importante mencionar que actualmente la  Casa de la Ciudad está abierta a analizar propuestas de ciclovías elaboradas por otras organizaciones, dependencias, secretarías e instituciones.

Es así como, a partir de las cuatro propuestas mencionadas y después de más de dos años de recopilación de información ciudadana, se estableció un proyecto de coincidencias de ciclovías señalando las rutas que coincidían en mayor o menor medida, identificando así las ciclovías con prioridad de implementación. Como resultado de la unión de todas las propuestas surge el mapa denominado “Plan maestro de ciclovías metropolitanas”.

Para obtener más información acerca de este proyecto, visítanos en Porfirio Díaz 115, Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca.

Cruce seguro para el MIO

M.N.U. Víctor Mendoza García

El Museo Infantil de Oaxaca fue inaugurado el día  3 de marzo del 2017 y actualmente es un oasis educativo para la niñez oaxaqueña, es debido a esta misma vocación que se ha convertido en un espacio urbano con una gran afluencia peatonal, sumado a la importante presencia de las escuelas y las colonias que se encuentran cerca de la zona.  La presencia de un espacio urbano tan importante y tan frecuentado en la Ciudad de Oaxaca obliga a analizar y a mejorar el entorno en el que sus usuarios circulan o llegan hacia él.  

Actualmente los ciudadanos que llegan a pie o caminan por las inmediaciones del Museo Infantil de Oaxaca,  se encuentran con diferentes obstáculos que merman su seguridad en la vía pública debido a que con el correr de los años la Calzada Madero se ha convertido en una de las vialidades más importantes que conectan el noroeste de la Zona Metropolitana de Oaxaca. Siendo la seguridad vial uno de los temas urbanos más importantes a nivel mundial es primordial buscar mejorar la circulación de este importante punto.

Como una institución comprometida con el ciudadano oaxaqueño y su calidad de vida, la Casa de la Ciudad, a través de su Observatorio Urbano, comenzó un proyecto denominado Auditorias Viales, dicho proyecto permite recopilar información y analizarla a partir de ocho rubros que contemplan: el diseño, la calidad, la conectividad, la visibilidad, el tránsito, la señalética y la funcionalidad; para posteriormente generar un dictamen sobre el nivel de riesgo que implica circular por los diferentes cruceros con base en la vulnerabilidad y la amenaza que los usuarios pueden sufrir.

Las auditorías determinan que un riesgo es alto cuando se ven vulnerados usuarios de transportes no motorizados arriesgando sus propias vidas al circular por  los cruceros; consideran un riesgo medio si se generan lesiones temporales o permanentes a cualquier usuario; o consideran un riesgo bajo sí únicamente se afecta el flujo constante del tráfico y la infraestructura/mobiliario son los únicos afectados.

La primera auditoría realizada por el Observatorio Urbano fue precisamente en el crucero del Museo infantil de Oaxaca (MIO) localizada sobre Calzada Madero esquina con Ignacio Rayón. El resultado de la información recopilada demostró que casi todos los rubros analizados responden a un riesgo de pérdidas humanas, por lo cual es urgente la atención de este crucero y generar una propuesta que evite en la mayor medida que se vulneren a las personas que incentivan y utilizan modos de movilidad sustentable. Se concluyó finalmente que: utilizar el crucero de la Calzada Francisco I. Madero esquina con Ignacio Rayón es altamente riesgoso pues pone en peligro la vida de los peatones.

Como resultado de este trabajo se realizó un anteproyecto de mejoramiento vial en el crucero del MIO, con un diseño urbano que mejora la seguridad vial fomentando modos de transporte sustentable en la zona. Algunos de los elementos fundamentales que la propuesta toma en cuenta son: 1) Reducir el radio de giro en vueltas continuas; 2) Mejoramiento de la parada de autobuses; 3) Cruce a nivel cero; 4) Se pusieron a dieta las calles reduciendo al mínimo permitido el ancho de los carriles vehiculares; 5) Se aumentó el ancho de las banquetas; 6) Se respetaron las líneas de circulación reales (cruces ergonómicos); 7) Se evitó colocar mobiliario, infraestructura o cualquier obstáculo en las franjas de circulación de las banquetas; 8) Se ampliaron las orejas en las esquinas; 9) Se buscó la inclusión de los distintos tipos de usuarios; 10) Se reubicaron los semáforos; 11) Se reubicó el sitio de taxis.

Es importante mencionar que dentro de la propuesta, fueron descartados los puentes peatonales, pues esta infraestructura está enfocada a mejorar la circulación de los automóviles, incentivando la velocidad en la vía y poniendo en último plano el confort, seguridad y la accesibilidad de los peatones y personas con discapacidad. Es por lo anterior que en ciudades como Puebla a través de una reforma a su Código Reglamentario Municipal, se ha prohibido la instalación de puentes peatonales.

Con este tipo de trabajos refrendamos nuestro compromiso del 2019 en el que buscamos a través de distintos proyectos, campañas y programas, que ningún peatón tenga que arriesgar su vida al buscar su confort dentro de la ciudad de Oaxaca.

Corredor Biocultural

M.N.U. Víctor Mendoza García

El corredor biocultural es un proyecto de urbanismo táctico que surge como respuesta a la inminente construcción de infraestructura para peatones y ciclistas en las ciudades mexicanas, procesos en los cuales generalmente se pasa por alto el derecho de los ciudadanos a diseñar el entorno en el que viven, así como su derecho a la ciudad. Este proyecto forma parte del Plan Maestro de Ciclovías Metropolitanas de Oaxaca, el cual fue creado por la iniciativa Oaxaca por la Movilidad e impulsado por la Casa de la Ciudad.

Uno de los principales objetivos es distribuir equitativamente el espacio público en la calle, específicamente en la vialidad mediante la inserción de una ciclovía experimental que conectará puntos específicos con alto valor biológico, ecológico y cultural de los municipios de Santa Lucía del Camino y Oaxaca de Juárez.

La ruta intermunicipal comprende un tramo de 9.6 km que conectara: el Camellón de la carretera internacional, el Archivo General del Estado de Oaxaca, el Bosque del deporte, el Polideportivo Venustiano Carranza,  el Panteón General, el Jardín Labastida, la Casa de la Ciudad, la Plaza de la Danza, el Museo Infantil de Oaxaca, el Jardín Madero, el Parque Madero, el Centro Cultural San Pablo, y los Bulevares del panteón.

El corredor toma en cuenta tres ejes importantes para su funcionalidad: cultural, biológico y ecológico ofertando actividades pedagógicas, ecológicas, culturales y deportivas dentro de estos trece puntos. Es importante mencionar que el corredor se ejecutará periódicamente para que forme parte del imaginario social y la población lo adopte como un proyecto de su ciudad y en beneficio de sus habitantes, por lo tanto es necesario mencionar que la participación ciudadana es uno de los elementos y herramientas imprescindibles para su realización, negocios, vecinos, sociedad civil y gobiernos involucrados colaborarán para mejorar la imagen urbana de la ruta por donde pasará esta ciclovía experimental.

Este noble proyecto no pretende interrumpir la circulación cotidiana de los diferentes modos de movilidad, pues algo innovador del proyecto es que retoma los principios de las ciclovías recreativas en las que se ofrecen actividades a lo largo de las rutas pero tomará en cuenta que  la bicicleta y los peatones somos un usuario más de la calle, por lo cual no se cerrarán vialidades sino que mediante las distintas actividades generará una cultura de convivencia armónica en la calle, tomando en cuenta la prioridad con base en la seguridad vial y  a la sustentabilidad.

En  la Casa de la Ciudad buscamos generar impactos positivos en la manera de hacer ciudad, tratando de revertir el cambio climático y generando interés por parte la ciudadanía por cambiar el viejo modelo obsoleto de movilidad urbana, transitando así hacia un nuevo modelo urbano sustentable de movilidad activa.

Este 2 de junio se llevó a cabo la rodada de inauguración de la ruta que tendrá el corredor biocultural, gracias al trabajo colaborativo de colectivos, activistas y autoridades como Insolente Oaxaca, Vixi Escuela, Dos Ruedas, Salvando Vidas Oaxaca, Bici Bella, Valery Estaciones de Reparación, Gelaguetza Inclusiva, Mundo Ceiba, Juventud Cruz Roja Mexicana, al Municipio de Santa Lucía del Camino a través  de sus áreas de Protección Civil y Deporte, así como al H. Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez a través de La Subdirección de Juventud, Deportes y Recreación.