Patrones sociales en los proyectos urbanos

M.N.U. Víctor Mendoza y Mariano Espinosa

Cuando recorres la ciudad te das cuenta de los elementos que la componen, por ejemplo: edificios, calles, señalamientos, inmuebles, vehículos y personas; siendo este último elemento, la pieza clave para la preservación, conservación y mantenimiento de la ciudad, ya que las personas son los beneficiarias y actores principales al momento de modificar el entorno que habitan.

Los diversos programas que planea, diseña y dirige la Casa de la Ciudad están enfocados en mejorar la calidad de vida de quienes habitan la ciudad. Cada espacio en el que las personas puedan socializar y desarrollarse debe ser considerado un catalizador potencial del tejido social y, por ende, tomado en cuenta para su estudio y reactivación.

El espacio público es un sitio de encuentro, convivencia y recreación entre la población. Cuando se piensa en la comunidad se percibe la importancia que tienen para las relaciones socioculturales, además de fungir como un símbolo de identidad entre los ciudadanos. Hemos caminado por la ciudad de Oaxaca incontables veces, percibiendo las necesidades y los cambios que han tenido sus espacios públicos. Hablando como habitantes de la ciudad, los deseos de convivir en un lugar seguro, limpio, bien diseñado y recreativo son básicos para desarrollarse de forma sana, equilibrada, inclusiva y equitativamente. 

A través de los años, el espacio público ha sido el sitio por excelencia que “brinda el derecho de asociación, reunión, manifestación y uso democrático del espacio urbano” (Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad). Es el recipiente multifacético donde se depositan todas las acciones políticas y sociales que generan identidad en una comunidad. Las acciones y/o manifestaciones en el espacio pueden variar desde protestas explosivas hasta intervenciones artísticas. La importancia de este elemento público se ve reflejada en la capacidad que tiene para modificar la dinámica urbana de un sitio e incluso de todo un barrio completo.

Alrededor del mundo existen numerosos ejemplos de barrios influenciados y modificados a través del arte como lo son: el distrito grafiti de Bogotá, Colombia, donde una zona industrial se transformó en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad; o el Vitry-sur-Seine en París, Francia con sus calles y callejones artísticos; y por qué no mencionar también al barrio Winwood en Miami, EE:UU, donde artistas de todo tipo exponen sus obras en lo que podríamos denominar una “Galería de arte pública”. En México existen analogías fascinantes como el distrito de arte Doctores de la CDMX y barrios en Oaxaca que, a través del arte urbano, muestran una suerte de identidad; como el barrio de Jalatlaco y Xochimilco.

La controversia entre el beneficio-perjuicio visual y urbano siempre existirá en este tipo de manifestaciones de arte en lo público, sin embargo, de algo se puede estar seguro, después de intervenir un barrio de esta manera, su significado histórico produce una identidad social que conllevará a un cambio de imagen urbana con una cohesión social más estrecha, haciendo de un grupo de personas que no tienen algún vínculo; una comunidad, una familia. En la Casa de la Ciudad siempre estaremos del lado de cualquier tipo de acciones que generen comunidad, porque éstas mejorarán la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.

La incidencia del diseño urbano en la seguridad vial

M.N.U.Víctor Manuel Mendoza García

No toma mucho tiempo investigar cómo son percibidos los hechos de tránsito en nuestro país con respecto al tema de seguridad vial. Un rápido recorrido por las noticias nos muestra que al menos durante 15 años se ha pensado que una de las causas de las muertes de los peatones es su imprudencia, pero ¿qué es ser imprudente? Según la RAE es la ‘falta de prudencia’ o dicho en otras palabras es la falta de templanza, cautela, moderación, sensatez y buen juicio. Es apresurado denotar como falta de prudencia a una acción que busca el confort. El ser humano a lo largo de la historia ha desarrollado tecnológicamente instrumentos que le permiten tener un cierto confort. La humanidad ha llegado al punto de desarrollar inteligencia artificial con la finalidad de hacer su vida “un poco más fácil”. Entonces ¿nuestras ciudades nos hacen la vida más fácil? ¿diseñamos instrumentos urbanos que mejoran y facilitan nuestro derecho a la vida, la estancia y movilidad en “lo público”?

Según datos del INEGI, mueren diariamente en México cerca de 40 personas por hechos de tránsito, afectando en mayor medida al peatón. Oaxaca registró en el 2016 el fallecimiento de una persona diariamente por hechos de tránsito, de las cuales correspondía en promedio un peatón cada 5 días (INEGI). Existen distintos factores sociales y tecnológicos que pueden ofrecer una respuesta a estos datos. Dentro de lo social se puede mencionar la distracción de las personas, su imprudencia, la actitud desafiante, la pereza, etcétera. Pero ¿qué tanto influyen los instrumentos tecnológicos que utilizamos en estas cifras? Actualmente se cuentan con autos motorizados que alcanzan velocidades increíbles, hechos para recorrer grandes distancias en poco tiempo, se pueden entonces plantear preguntas desde otra perspectiva ¿es prudente utilizar el auto en la ciudad a altas velocidades?¿Quién puede ser realmente imprudente, quien sabe que puede morir o quien sabe que puede matar? Por otra parte es importante mencionar que esto no sólo inmiscuye a los actores que están en la escena sino también a quienes preparan el escenario para toda esta fatídica novela de la seguridad vial ¿Qué tanto ayudan nuestros instrumentos urbanos a reducir la velocidad en zonas intra-urbanas?¿Diseñamos calles o súper carreteras dentro de la ciudad?

A nivel mundial se han establecido metas para atender este problema de salud. En la Asamblea General de las Naciones Unidas se fijó reducir a la mitad las muertes por hechos de tránsito, es claro que para el 2020 la meta establecida en la Agenda 2030 de reducir de esta manera muertes es un gran reto. Como una institución comprometida con el ciudadano Oaxaqueño, la Casa de la Ciudad buscará este 2019 mediante proyectos, campañas y programas incidir y permear la Visión Cero, en donde no se permitirá que ningún usuario de “lo público” (desde un peatón, hasta un conductor) tenga que pagar con su vida una distracción, y por qué no decirlo así: Ningún peatón deberá de arriesgar su vida al buscar, con derecho, su confort dentro de la ciudad.